Taza de cerámica hecha a mano con diseño único y carácter artesanal. Su forma suavemente acampanada la hace cómoda de sostener, mientras que su asa redondeada ofrece un agarre firme y agradable.
El esmalte en blanco con suaves matices verdosos y tostados aporta luminosidad y calidez, con variaciones sutiles que realzan su apariencia natural. En contraste, la base presenta un motivo tallado sobre fondo oscuro mate, que deja ver el color de la arcilla y le da un sello distintivo.
Ideal para disfrutar café, té o infusiones, esta taza combina funcionalidad y diseño, convirtiéndose en una pieza especial para el uso diario o para regalar. Cada unidad es única, con pequeñas variaciones propias del proceso artesanal.









